lunes, 31 de diciembre de 2012

Al otro lado.


No pasa día en que no escriba paginita.

Algo como lo anterior decía Carlos Fuentes. A pesar de su avanzada edad, más de 70 años, mantenía lucída su mente escribiendo, por lo menos, una paginita diaria. Ray Bradbury, en sus 10 consejos para jovenes escritores, recomienda escribir, por lo menos, un cuento de manera semanal, así, de una producción anual de 54 piezas, alguna debe ser buena. El chiste es no dejar de escribir.

Después de mi postergado fracaso como médico decidí dedicarme a la escritura, pensé que eso era lo mío, que ese era el pedazo de realidad destinado unica y exclusivamente para mí, que ahí me realizaria, pero después de un no tan exahustivo análisis me dí cuenta de que mi producción literaria es muy pobre, casi no escribo, solo opiniones, y eso esporadicas, no sé qué es un cuento, una novela, no sé los detalles técnicos que los conforman, no sé nada.

Así las cosas, confieso que me deprimí. Recordando las actividades con las que me he involucrado llego a la conclusión de que disfruto la mediania, la comodidad. En Halo 3 nunca llegue a ser 50, no, a lo mucho llegue a 45 en TS, ayudado por el buen Daxx, claro esta; mi mayor orgullo es mi 38 en MLG, la lista de juego más difícil pero que más disfrutaba. En natación, en menos de 1 mes estaba ya en el último carril, aquel reservado para los jovenes tritones, pero me salí, había llegado a la cima demasiado pronto, a pesar de las invitaciones a seguir, a las promesas de competencias nacionales, me fuí. Y así, nunca he permanecido demasiado tiempo en una actividad, la relativa facilidad, o el talento, como quiera llamarsele, me relaja.

Y es lo mismo con la escuela. Después de mi retirada de Comunicación, del rotundo fracaso que fue Ing. Ambiental, entre a Sociología con la esperanza de hayar la ciencia, esa que sólo es accesible a los verdaderos hombres, y por fin, la encontre. A pesar de los problemas suscitados, un profesor tuvo el gran gesto de regalarme una revista como incentivo a mi esfuerzo; revista que recoge textos de enorme valía pero que por esos días estaba incapacitado para comprender, que se vio reflejado en un 9, ahora, un semestre después, con él pero en distinta materia, obtengo un 8, no hay justificación, me confío. Si veo que algo se me facilita, me relajo, y eso aunado a mi falta de constancia y disciplina se vio materializado así, en un 8, con menos obstaculos en lograr de subir más, bajé.

Algo similar pasó con la escritura, fuí saltando de pretexto en pretexto. Primero me escudaba en mi asusencia de una pc portatil, no podía escribir en mi casa, necesitaba de la soledad que brinda una cafe Starbucks, luego caí en cuenta del error, necesitaba ahora una libreta pequeña, de esas que se llevan a todos lados pero ahora que la tengo no la toco, es conmemorativa, no la quiero ensuciar, el FCE no cumple todos los días 75 años, y así salte a las libretas de forma francesa, o italiana, pero que son más grandes que las anteriores pero no tan portatiles, para ese pequeño problema buscaba una bolsa para hombre, encontre una en piel, de color negro, pero me gusta más el vino asi que no la compré y así sigo sin escribir nada.

Nada de cuentos, a lo sumo, algunas crónicas pequeñas, de mi acontecer diario; nadamás. No puedo escribir cuentos, mucho menos novelas, disfruto leerlas pero no sé, a ciencia cierta, qué distingue a una de la otra, y así, me sentaba frente a la pc con la esperanza de que la historia llegara a mí, como iluminación, revelación armada, lista para ser transcrita y publicada. Poco a poco asumí que escribir ficción implica un enorme esfuerzo, arduo trabajo que exige tiempo, y es que, como las matemáticas, la literatura es celosa de quien se consagra a ella, exige dedicación y ardua constancia. Por el contrario, escribo algunas columnas, o pretendo que eso sean, y es que gracias a lo que estudio, aunado a mi lengua larga, siempre tengo un comentario en la recamara.

Uno de mis mayores defectos es, tal vez, mi tendencia a opinar de todo, aun que no lo conozca, siempre puedo opinar, así, a bote pronto, no me guardo nada. Lo anterior me ha traído consecuencias negativas, he perdido algunas amistades y favores, todo por hablar demasiado pronto. Juan Villoro en su libro ¿Hay vida en la tierra? habla de como necesita sentirse culpable para escribir, para contar historias, y que de ahí deriva su incapacidad para opinar, escribe para que los demás opinen. Como antitesis una de la otra, narrar y opinar se presentan como contrarios, como artes que solo un equilibrista consumado llega a dominar, y bueno, dicha distinción me hizo cuestionarme, ¿ a qué lado de la línea estoy yo?

Tal vez mi silencio literario, me gusta pensar en Saramago, que dejo de escribir novelas simplemente porque no tenía nada que decir, se deba a que me encuentro en el otro lado de la línea, no estoy preparado para escribir ficción, estoy capacitado para opinar, tengo la lengua muy suelta, pero para ello tengo que leer más, tener más referencias, y he de confesar que voy muy lento en ese camino, pretendia ejercer la especialidad equivocada. Tal vez las historias lleguen con el tiempo, cuando tenga más años.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Bautizo


En el inicio, no había fronteras. Según los enterados, hace muchos años ya, todos los continentes de la tierra estaban agrupados en una gran isla llamada Pangea, con el paso del tiempo las placas tectónicas se fueron moviendo provocando su separación, dando origen, tal vez, a las primeras fronteras.

Después, con el nacimiento de los imperios y los posteriores Estados-Nación el tema de la delimitación fue adquieriendo mayor importancia. Pero hay otro tipo de fronteras, aquellas que son facilmente matizables y que no dependen del entorno, hablo de las sociales.

Hace poco fuí al bautizo de la hija de una conocida de la Universidad. El hecho me impacto mucho, no pasamos de los 22 años y ya empezamos a tener diversiones de viejos, de jefes de familia, ver cómo crece la familia. Según mi madre, una mujer que ya es madre merece; y debe, ser llamada señora pero, ¿cómo llamar señora a quien en su FB aún posa para las fotos?, ¿cómo, quiero que me expliquen, una niña de 20 años debe ser llamada señora?

Y así me quede pensado toda la fiesta, ¿será que ya estoy envejeciendo?, ¿dónde se deja de ser joven, de terminar de crecer, para empezar a ser ¨adulto¨, un poco más  viejo? Díficiles preguntas para un bautizo, tal vez el tiempo me de claridad, no sé qué soy.

Tampoco me gustan las distinciones con base en la edad, criterios biologicistas llevados a la sociedad, como si el desarrollo fisiológico y anatomico fuera señal inequivoca de la madurez intelectual, lo que signifique eso, y así, dependiendo en el intervalo en que nos situemos somos adultos jovenes, adolescentes o simplemente adultos. Qué horror.

Tal vez estoy envejeciendo socialmente, ya soy excluido de las piñatas, me prohiben la entrada a los juegos, debo adaptarme a mi edad, a ir a bautizos prematuros, a pensar que la diversión es una copa.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Sobre el claxón.


Los mexicanos, tanto los contemporáneos como los antiguos, tenemos la tendencia de atribuir funciones a objetos que no fueron concebidos para el fin enjaretado. Por ejemplo, si clavamos un cuchillo, concebido originalmente para cortar u herir, debajo de un arbol espantamos la lluvia, no importa lo que diga el reporte del clima, el cuchillo todo lo puede y las nubes tienen que supeditarse a su mandato.

Caso similar al anterior es el claxón. Todos los automoviles vienen equipados con uno, un pitido fuerte y sostenido ayuda a prevenir accidentes a causa de una distracción, despavila al  obnubilado y despierta al desvelado. Pero el claxón es ahora , como todo, multisusos.

Por alguna extraña razón creemos que el ruido tiene la capacidad de desplazar cuerpos y agilizar conciencias, entre más fuerte y prolongado sea el pitido los coches delanteros se pondran en marcha más pronto, no importa que haya un choque, una descompostura, el claxón todo lo puede. 

Las calles han sido tomadas por burros, trompetas que anuncian la llegada de la comitiva real, y por un Tarzan omnipresente, el claxón se ha ido modificando, personalizando, el ruido es ahora propio, sirve como factor de diferenciación, junto con el auto, no define. Algunos, exagerando tal vez, dicen que denota la clase social. 

Todo por querer avanzar.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Posibilidad de un 9


Convertir la información en una mercancía es una tendencia moderna, todo se puede comprar o vender, y en consecuencia, puede ser usada en ventaja o en perjucio nuestro. Saber algo que los demás ignoran nos pone en ventaja, por el contrario, si desconocemos algo estamos en franca desventaja, lo que ignoramos nos exluye.

Saber algo que no debiera ser de dominio público nos regala tiempo , podemos tomar previsiones, planear con calma, repasar las acciones, todo con la tranquilidad de seber antes que nadie, o por lo menos, antes que la mayoría. En México este tipo de ventajas vienen, frecuentemente, por el amiguismo, por conocer al hombre indicado, por saber cerrar la boca y no expresar lo que pensamos y sentimos, por saber dar el regalo, la retribución correcta, por congraciarnos.

Algo así me sucedio hoy, a un amigo le aviso un profesor que puede entregar trabajos atrasados para salvar su calificación, que puede sacar 9 cuando, tal vez, no llegaría al 8. Llegariamos, mejor dicho, porque estamos en la misma situación. No me molesta el que alguien obtenga mejor nota que yo, siempre y cuando no sea por favoritismos, espero no sea así y el profesor nos envie ese mensaje a todos, que nos de la misma oportunidad. Si no lo hace, habrá que esperar a la entrega final, a ver qué pasa.

Lo peor de todo es que dicho profesor durante sus clases hecha pestes contra el influyentismo, contra lo injusto y en caso de él tener favoritos caería en lo que dice combatir. En una sociedad en la que todos somos peces, sólo el tiempo determina quien cae primero, el hablador o el cojo. 

martes, 4 de diciembre de 2012

Pequeña reflexión matutina.


Lavando mis trastes después del desayuno escucho por la radio que un tuitero le recrimina a la conductora la tibieza de sus críticas al cerco a San Lázaro cuando en el pesado, durante el plantón en Reforma, no fue tan benevolente. Ella se defiende alegando que está en contra de las calles sean cerradas afectando así a terceros inocentes, que el gobierno debe ser el último en aplicar medidas perjudiciales y que los ciudadanos agrupados en movimientos sociales deben encontrar maneras creativas y efectivas para manifestar su descontento, como las redes sociales, por ejemplo.

¨Así nació el 132¨, palabras más palabras menos, dice y se defiende. Pero, ¿qué tan conveniente es quelos movimientos sociales limiten sus protestas a las redes sociales, como tuiter y facebook? desde mi perspectiva, lo anterior resulta nefasto y perjudicial.

La llegada a México de las redes sociales ha venido a revolucionar el accionar de la protesta social, ha facilitado la comunicación entre los integrantes de los diversos movimientos, y a la vez, entre los movimientos mismos, las redes se han convertido en una herramienta logística de la protesta social. Se difunde información mucho más rápido, se convoca a eventos y se reporta el desarrollo de los mismos en tiempo real.

Tanto tuiter como facebook no deben tener un uso unico, ya sea como medio de comunicación o como espacio a copar, los muros y tuitlines son espacios en los que la comunicación fluye sin cortapizas y en los que se difunden ideas a favor y en contra, que legitiman o dilapidan, la protesta. Son espacios en continua disputa y como se ve, nadie está dispuesto a perderlos.

Limitar la protesta a las redes sin tomar las calles sería un ejercisio contraproducente, un espacio virtual no es el idoneo para manifestarse, para eso están las calles, no se trata unicamente de expresarse, de dar a conocer el agravio, sino de presionar para que éste sea solucionado. En la mayoría de los casos, el platón y las marchas son la última opción, actuan como medidas de presión ante el desprecio de las autoridades, después del agotamiento de la vía legal en su totalidad.

Convertir a las redes en un gran Muro de los lamentos sería condenar al olvido, al anonimato, a muchisímos movimientos que luchan causas legítimas, los desaparecidos durante el sexio de Calderón, por mencionar alguno, limitarlos al espacio virtual en el que todas las voces valen sería homologarlos al infinito, una multiplicidad de voces en la que todas son escuchadas pero ninguna es comprendida.





domingo, 25 de noviembre de 2012

Se va.


Quedan pocos días para que se vaya el espurio y con su partida, una parte de mi vida termina.

La forma en que condujo su campaña electoral, el posterior fraude electoral y su consumación práctica con la usurpación de la presidencia dejaron honda huella en mí. Tal vez fueron los seis años de su mandato en los que tomé las decisiones más importantes de mi vida, carreras a estudiar, cambios de residencia, mudas intelectuales y amorosas también.

La llegada de Antonio Solá a su campaña presidencial, con la apertura de la caja de pandora, también llamada campaña del miedo, impacto al joven Gonzalo de una manera importante, ver cómo se manipulan las conciencia, la forma en que se construyen opiniones generales me impacto.  Es, tal vez, ese el momento en que me incline por las Ciencias Sociales, mundo arido e inmenso en el que aún busco la respuesta.

La guerra contra el narco ha venido a modificar a México a tal grado que ha dejado miles de muertos, desaparecidos y desplazados, cifras que no son números solamente sino vidas trastocadas, comunidades violentadas que se adaptan a vivir de una nueva forma, con el miedo como factor común, con una incertidumbre que abruma, en la que todo se conjuga para crear el ambiente de una ciudad en tensa calma. Acapulco, otrora paraíso turístico internacional, no ha sido la excepción y desde 2009 se ha transformado en una ciudad azotada por la violencia, donde el ambiente ha cambiado, ya no es aire ligero, ahora pesa, abruma, cansa los hombros. Ya no es lo mismo, y no es que me motive una nostalgia sino una profunda preocupación por lo venidero, por saber si mejorará o, como todo apunta, seguira empeorando.

Personaje oscuro, siempre en escala bicromática, dividió al país en pacíficos y violentos, en buenos y malos, en patriotas y críticos, en los de afuera y los de dentro, nunca aceptó un posible error, es lo que es y punto, no hay más. Se va y tras de sí deja la estela de muerte y dolor, de corrupción y podredumbre , de desempleo, de enriquecimiento y pobreza apabullante, se va y siempre polarizante deja al país en el pasado, de donde prometio sacarlo. Hombre de derrotas, nunca ganó nada, todo lo hurtó, lo compró o lo impuso, se va el presidente que nunca supo ser político.

Pequeñas reflexiones llegan, inabarcables en un texto, juicios que el tiempo dictará, culpas y sentencias que sólo el silencio y los sueños podrán cobrar, se va protegido por quienes favoreció a un lugar lejos del país que destruyo, sólo él, después, con la distancia que brinda el tiempo, reflexionara sobre todo el mal que hizo y no, no se le acusa de disparar balas asesinas sino de crear las condiciones para que esa bala fuera disparada.

El México de Calderón ya termina, con él se van incertidumbres, cambios, mudanzas, sentimientos y malas pasadas. ¿Habrá retorno o quedo muy lejos ya? 




domingo, 11 de noviembre de 2012

Ya se va


El primero de diciembre se va quien de fea forma llego. El primero de diciembre se va Calderón y tras de sí deja una estela de muerte y dolor, el país queda moribundo después de su paso.

Quien hace seis años llego sembrando odio, polarizando, hoy se va con la sonrisa cínica en la cara, recordando hasta el último día que él ganó, haiga sido como haiga sido. Que atrás quedaron los alardes de rebasar por la izquierda, que atrás quedo el presidente del empleo, que hoy se va el hijo desobediente.

Y se va Calderón, arropado por los suyos, rindiendo homenaje a sus muertos, no a los más de 60 000 muertos anónimos, sino a los suyos, esos que sí tienen nombre y apellido, rostro, Blake Mora y Mouriño, sus incondicionables secretarios de gobernación, los patriotas, los buenos, los de su bando.

Y Calderón, nombre que se sugerira para las tormentas, deja destrucción tras su paso, ciudades trastocadas, formas de vida tocadas, el dolor se ha institucionalizado. La seguridad se traduce en patrullas y armas, la seguridad es ver más policia, más ejército, más marina, más violencia. el paisaje ha cambiado.

La violencia es el constante, no la excepción.

Quien llego violentando la legalidad, haciendo arreglos oscuros, comprando, hoy se va y cede el espacio a otro comprador, a uno más descarado, ya sin la improvisación del primero, sino con un gran tras de sí, una planeación,una compra planeada, premeditada, una inversión de los más, a costa de los menos.

La ciudad de las tormentas


Te toco llovizna, en la ciudad de las tormentas ese día.

Arturo Nahin López Reyes

jueves, 8 de noviembre de 2012

Desidia.


La desidia es el enemigo público número uno.

Genera vacios pero no por perdida, sino por ausencia de quien nunca llego.








De $22 000 bajó a $4000 el tratamiento dental que necesito. De $22 000 pesos que cuesta un implante de  última tecnologia bajo a $4000 de una endodoncia con cara de urgente.

Sea poco o mucho $4000 es una cantidad que, para mi nivel socio-económico, pesa. A mi fortuna están que mi familia me apoya y el día de mañana iré a consulta, a iniciar el tratamiento. Pero lo que motiva esta entrada es la precariedad de los servicios de salud en el país.

Como universitario de la UNAM tengo derecho al servicio médico que la institución brinda a sus estudiantes y trabajadores pero, al igual que en el resto de instituciones públicas, las citas están espaciadas por más de 1 mes de diferencia. En caso de una emergencia, ¿qué pasa? simple, acude al IMSS.

Pero en el IMSS y el ISSSTE la situación no es muy distinta, después de haber sorteado los tramites burocráticos, sigue otro largo proceso en cual eres evaluado para después ser canalizado a otra instancia en la que serás atendido, después de los que llegaron antes que tú, que igual merecen la atención.
Lo que me inquieta es la situación por la que deben pasar las personas que no cuentan con ningún sistema de seguridad social. Si para los afiliados es un calvario, para los otros debe ser la muerte. 

¿Qué pasa en México, por qué la atención médica es tan deficiente? ¿Qué faltan, médicos u hospitales? Tal vez, como todo, sea un problema de indole política, de voluntad, voluntad para terminar con los intereses creados que gangrenan los sistemas de salud pública.

Y para ejemplificar lo problematizado, el ISSSTE, caja chica de Elba Esther, junto pronosticos, durante el gobierno de Calderón, institución entregada a manera de retribución por los favores prestados durante las elecciones de 2006, deuda, dicho sea de paso, impagable.

Parece, pues, que todo, es política.

martes, 16 de octubre de 2012

Entre dos amores


Entrar a la Universidad es encausar el pensamiento, limitarlo, constreñirlo, domesticar la imaginación. 

Ya sea en la Facultad o en la Escuela se nos enseña qué pensar y cómo pensar lo aprendido. En las llamadas Ciencias Sociales el manejo conceptual es de suma importancia, saber hilar un concepto con otro es básico, como ágil malabarista retórico se realizan suertes de todo tipo, se matiza, se totaliza o se relativiza, según sea el caso.

En mi experiencia, la Universidad es un periodo de castidad literaria, me restrinjo a lecturas de corte académico para no caer en tentación, los cuentos están prohibidos, la palabra ¨novela¨ no se menciona, todo para entrar en un periodo de latencia, una espera que se cada día se acorta pero que se vuelve más insoportable. Quisiera volar.

Hojeo la novela como quien toca lo prohibido, el placer se vuelve culpable, mis ojos pasan por las letras sin leer, sin comprender, sin pretender hacerlo. Se llama abstinencia y para quien dice haber nacido para leer y escribir, es un martirio.

¿Por qué escribo esto? tal vez para desahogarme, para gritar que no soy pleno, que no me siento contento, feliz, con lo que hago, que no es lo mío, que me gusta, sí, pero no aspiro a serlo toda mi vida. Sin embargo seguiré aquí, en el camino, aprendiendo un poquito más, esperando algún día copar el vaso y decidir, por fin, desbordar el río creativo.




viernes, 5 de octubre de 2012

Crónicas


El 2 de Octubre de 1968 Andrés tenía que trabajar. Al día siguiente fue despedido, su patrón le dijo que no quería problemas con el gobierno, tener estudiantes empleados sería contraproducente, el estigma que caía sobre ellos, revoltosos y rojillos, era ya demasiado fuerte.

A partir de ese momento Andrés asiste a todas las marchas que puede, sobre todo aquellas relacionadas con demandas estudiantiles y campesinas. Va solo, es de los que más grita, de principio a fin va gritando, acompañando.





1, 2, 3, 5, 6, 7, y ¡8!

La cuenta regresiva se ha hechado a andar, los jovenes gritan, se impone la energia, mis pies la sienten, no puedo contenerme, es contagioso, mis viejos pies parecen caballos esperando el disparo de salida. Tomo mi maletin, lo pego contra mi pecho, volteo a ver a Gabriel, sonreímos, complices, somos uno más, en la marcha vamos todos.

¡8!

¡Bum!,  el disparo de salida, corro, los jovenes me rebasan, no importa, el aire arrecia, por un momento, vuelvo a ser joven, vuelvo a sonreír, a disfrutar corriendo.




Son tantas las voces que ya no sé qué atender, a lo escrito, lo gritado, o lo sentido.

Todas las voces exigen atención, son gritos entremezclados, ¿a quién escucho, a quién discrimino para darte espacio a ti?




Vamos en contingente todos, nos rodean los granaderos, somos el pasillo, el río que fluye, ellos son las paredes, nos contienen, sus uniformes negros nos detienen, sus rostros tostados por el sol, la mirada cansada, el cuerpo sudado, nos observan.

El contraste es evidente, ellos estoicos, nosotros corremos, gritamos, perdemos la voz, se nos escapa la voz, se materializa, se hace sonido. Marchamos, avanzamos, ellos esperan, pasamos frente a ellos, cruzamos miradas, somos, por un momento, ese momento, adversarios, nos medimos, ellos estoicos, nosotros avanzamos.

¡Policía, hermano, tu lucha es de este lado!

Después, en terreno neutral, un cajero Santander, nos encontramos, él con su uniforme, yo con mi mochila, nos identificamos, no avanzamos. La confrontación ha quedado atrás, sólo por ese momento.

Saca su cartera, en ella se ven las fotos de sus hijos, tres, todos pequeños.

Al final, él también está trabajando.

viernes, 27 de julio de 2012

Los cantos de la sirena


Diversas voces piden a coro que la izquierda madure, que sea moderna, que deje esos sueños guajiros de igualdad y justicia social y que se adapte a su realidad, que deje de pensar en regular la economía mediante el Estado, esas son ideas arcaicas, mejor que se sume a la sumisión al libre mercado y tal vez, sólo tal vez, logré, algún día muy lejano, ganar una elección presidencial en México.

Diversos opinadores dicen que la democracia se basa exclusivamente en que el perdedor numerico de las elecciones acepter sin chistar los resultados presentados por las instituciones, en este caso el IFE, ya que fuerón ejecutadas, que no organizadas, por ciudadanos y esto hace imposible, así, con seguridad absoluta, como si fuera mantra de fe, la comision de un fraude. Y  que quien no asuma una actitud sumisa ante lo visto automaticamente se convierte en un revoltoso, en un agitador comunista que busca romper con el orden institucional, lo que signifique eso.

Y en el mismo tenor correctivo, con voz de padre lleno de experiencia y con animos de normar, las columnas de los principales periódicos mexicanos dicen qué debe de hacer la izquierda electoral mexicana.

Pero quienes piden que la izquierda evoluciones están viendo y no ven, piden lo que ya está, anhelan lo presente, ahí está a la vista de todos, la izquierda moderna, aquella que por su misma concepción modernista, olvida, desprecia, o tal vez ignora, la historia, su pasado, el camino andado. La postulación, por parte del PT, de Manuel Bartlett Díaz, por el cual voté en un extraño ejercicio de voto útil para evitar que Javier Lozano llegará al Senado, es su manifestación maxima.

 Gritan que la izquierda deje de buscar bases en los  movimiento sociales, eso ya no, está out,  eso es de otra época, dejemosle la política nacional a los políticos profesionales que el pueblo, de ella, nada sabe.

Así pues, esa izquierda madura ya está entre nosotros. La encarnan aquellos diputados electos que no levantan la voz y exigen la limpieza de la elección, quienes parecen decir, ya gané, haiga sido como haiga sido, y lo demás no me importa. También quienes ganaron una gubernatura, el ex-priísta Arturo Nuñez, por Tabasco, y Graco Ramírez en Morelos ya tienen la mira puesta en el futuro, asisten a la CONAGO convalidando el triunfo virtual de EPN, mirando al futuro y no al pasado, no vaya a ser que los recursos no bajen y entonces sí, habrá problemas. Una izquierda que privilegie los fines sin pensar que los medios pueden pervertirlos.

Y poco a poco, esa ¨nueva izquierda¨ va ganando terreno, los políticos buscan entrar en amasiato con los opinadores buscando que su imagen sea mostrado como el signo del progreso intelectual, del bienestar material venidero todo para reafirmar la política impuesta por Calderón y su grupo cercano, hay que llegar al poder, haiga sido como haiga sido.



lunes, 16 de julio de 2012

Jugar de visitante


Ayer la Universidad Nacional Autonóma de México publicó los resultados del segundo y último concurso  de admisión para licenciatura. Según las estadisticas, sólo el 10.3% lograron su ingreso, es decir, de  62 mil 682 aspirantes unicamente ingresarón 6500 muchachos.

En lo personal, creo que el bajo porcentaje de admisión en la Universidad es algo injusto y que no se justifica. Sin obviar la cuestión del presupuesto, que debería aumentar año con año y no ser regateado, la Universidad necesita abir más campus, no sólo en el DF, sino en provincia.
Para alguien del interior es un gran esfuerzo ingresar y mantenerse ahí, no sólo económico, sino personal, desprenderse de comodidades y de la compañia familiar.

Presentar examen es como jugar de visitante, es ir a una ciudad ajena, enorme, que te recibe con las fauces abiertas, con un ritmo de vida frenetico. En la sede, el público está contra tí, tus compañeros de aventura caminan con resignación, como quien va al paredón de fusilamiento. El ambiente es tenso, en tres horas se juega el trabajo de años, en un examen están puestas las esperanzas de familias entereas de conseguir un futuro mejor. Es ir a perder para regresar con el triunfo en la mano. Vencer con todo en contra.

Sólo 6500 jovenes ingresaron y para los demás empieza un periodo de incertidumbre y preocupación, de no saber qué sigue. La mayoría de la población estudiantil de la UNAM es defeña, pocos son quienes logran el ingreso vía examen y cuando se logra, se convierte en un orgullo, en motivo de inflar el pecho y decir yo sí pude.

El pase reglamentado, que ya no automático, debe regularse. Dependiendo del promedio el alumno puede ingresar a determinados planteles y carreras, promedios de 7.0 pueden mantener su lugar hasta por un año después del egreso del bachillerato. No soy de la idea de elimar dicho derecho pero sí debe ser encarecido. Mucha gente de provincia lleva a estudiar a sus hijos el bachiller al DF para que el ingreso sea más sencillo, saben que el examen de admisión es filtro que pocos logran batir.

Quienes logran el ingreso se desprende de un contigente que poco a poco se va desintegrando, algunos se quedan en el intento, otros no salen de su entidad natal, se adquiere una enorme responsabilidad, la de demostar que mereces estar ahí, no fallar. La diferencia en la calidad educativa es abismal, la UNAM no es sólo una universidad, significa la oportunidad de acceder a una cultura más amplia.

La alta demanda de la que es objeto la UNAM es un reflejo más de la centralización que se vive en el país, en una sola ciudad se concentran la mayoría de los campus de la UNAM, IPN y UAM. Sin duda, se debe de aumentar el presupuesto a éstas instituciones, abir más espacios, y terminar con la visión de que la educación es un gasto, que deje de ser una inversión para convertirse, ahora sí, en un derecho garantizado.





lunes, 9 de julio de 2012

¿Quién es el culpable?

Los computos distritales del IFE han terminado y ya sólo falta que el TEPJF, en caso de declarar valida la elección presidencial, entregue la constancia de mayoría a Peña Nieto para que éste alcanze, por fin, el status de presidente electo.

La imposición de Peña Nieto era algo que se veía venir desde tiempo atras, desde el 2009 más especificamente, y la premura con la que fue ungido por Calderón, Leonardo Valdez y las televisoras la noche del primero de Julio no fue más que el tiro de gracia de un proceso bien armado, con alevosía y ventaja, por las cupulas económicas que impulsan al priísta.

El último camino, por la vía legal, para que se haga un poco de justicia es que TEPJF declare invalida la elección y ordene que ésta se repita. El proceso previo a las votaciones estuvo plagado de irregularidades, rebase de topes de campaña, compra y coacción del voto, inequidad en el trato de los medios de comunicación para con los candidatos y un largo etc. Pensar que la anulación es posible es, tal vez, pecar de ingenuidad.

Pero, a pesar de todos los bemoles, ¿qué fue lo que nos falto para dar esa diferencia amplia entre AMLO y EPN que haría de la victoria del tabasqueño un hecho inobjetable?

Desde antes del inicio oficial de las campañas, el 30 de marzo, ya sabíamos a los que nos enfrentabamos, la promoción descarada de Peña Nieto por parte de la TV no era algo nuevo, las encuestas copeteadas, que al final fueron evidenciadas por la falta de certeza en sus mediciones, y los ríos de dinero por parte del PRI era algo previsible, me atrevo a decir que hubo muy pocas sorpresas. Siendo así, ¿qué nos falto?

La presente elección estaba llamada a ser histórica, sería la primera vez que la izquierda ganaría la presidencia de la República, estaba la mesa puesta pero no sucedio. El desastre provocado por el PAN, 70 000 muertos y contando, y los 71 años del PRI era el marco perfecto, el descontento con la mal llamada clase política tradicional era enorme, ahora sí, nos deciamos, vamos a ganar. Teniamos candidato, las redes sociales estaban bajo control de los simpatizantes de la Coalición, ¿entonces, qué paso?

Si estaba todo a nuestro favor, ¿por qué no ganamos? Muchas seran las justificaciones, culparemos, y con razón, al IFE por su parcialidad e incapacidad de actuar, pero también es justo mirar hacia dentro y ver que nos falto, en qué fallamos. Tal vez como en el 2006, muchos no fueron a votar, otros prefirieron quedarse con su estatus de ilustrados y no hacer ningún comentario, otros creimos que con nuestro esfuerzo era más que suficiente.

Sería injusto no reconocer el esfuerzo de todos quienes participaron activamente en Morena y de quienes, en forma independiente, hicieron su contribución. Fueron muchas horas invertidas, muchas ganas y energia pero sobre todo, muchas ilusiones y deseos de generar un cambio por la vía electoral.

El juicio final dependera de cada quien y se hará de manera personal. Tal vez era ingenuidad la nuestra al pensar que el triunfo sería reconocido sin luchar, sin movilización. En el 2006 el fraude fue después de la votación, en 2012 fue, fundamentalmente, antes de ella. Es momento de la autocrítica y ya, desde ahora, empezar a preparar el 2018.

sábado, 7 de julio de 2012

Un daño colateral más.


Pues, ¿qué decir? está interesante el debate en redes sociales sobre lo que sucede con la boda de Eugenio Derbez. A fuera de la iglesia está una multitud manifestandose, los gritos de ¡fraude, fraude!se colaron por la transmisión en vivo y llegaron a todos los hogares.

Muchas son las voces que dicen que el hecho de ir a protestar a una boda es, por decir lo menos, de mal gusto. Los argumentos moralinos han salido a la luz una vez más y piden que dejen de incomodar, de gritar en un evento privado de indole religioso, un suceso trascendental para la vida de los novios. Ahora, creo que al permitir que la boda sea televizada ésta pierde toda su privacidad, si bien los invitados cercanos están ahí, entre los muros de la iglesia, los millones de expectadores televisivos hacen de la transmisión un acontecimiento público, masivo, a escala nacional y no solo local.

Y miren, qué cosas, en México una boda entre actores sí amerita una transmisión en vivo, por el Canal de las Estrellas, por si quedaba alguna duda,  pero el primer debate presidencial puede pasar desapercibido, o en el mejor de los casos, relegado a otro canal con menos audencia y cobertura.

En lo personal me inclino por la postura de que no se debio ir a gritonear afuera del evento, sobre todo porque el hecho se convertirá en futuras declaraciones televisivas de intolerancia por parte de los manifestantes. No sé qué pensar, una televisora que siempre ha negado los microfonos y las cámaras a quienes protestan se enfrenta a esto, una multitud indignada gritando, como unica vía de desahogo, contra el viciado proceso electoral y la imposición anunciada.

Pobre Derbez, él y su boda se han convertido en, para usar un termino del actual sexenio, un daño colateral del actual proceso electoral, espero que con el tiempo sepa entender la frustración, enojo y molestia de quienes protestan, sin duda la manifestación no es contra él sino contra Televisa, él paga los platos rotos.

Los gritos de fondo parecen decir: si nos dejan soñar, no los dejaremos dormir.

lunes, 2 de julio de 2012

Nota 1

Ayer quedo sellado mi compromiso. Me levante a las 7:20 am y me fui directo a mi casilla, no quería que nos volviera a pasar lo del 2006, que no llegaban algunos funcionarios de casilla designados y su lugar era tomado, convenientemente, por maestros del SNTE formados desde temprano. Eso quise evitar, y lo logre.

No llego el Secretario y como primer ciudadano en la fila para votar me toco tomar su lugar, fui segundo escrutador improvisado. Se desarrollo la jornada electoral y al final, contamos los votos, los resultados son conocidos y puedo asegurar que ahí, en esa casilla, la 1era contigua del distrito 9 de Puebla, sección 1012, no hubo fraude, no hubo carrusel o ruleta.

Esa fue la firma que estampe a una etapa de lucha, dí todo de mi, estoy tranquilo conmigo. Promovi el voto, intente convencer a los indecisos de que AMLO, por descarte, era la mejor opción y que el regreso del PRI era lo peor para el país pero, al parecer, no fue suficiente.

A la salida de la votación me dolia mi cuerpo, mis globos oculares y mis pantorrillas sobre todo, y llego a las redes sociales buscando informarme de cómo van las cosas y ¿qué me encuentro?, desanimo y burlas. Desanimo de quienes, al igual que yo, creyeron en un proyecto y burlas hacia quienes se involucraron en él. Todos aquellos que se burlaban no festejaban la victoria de Peña Nieto sino la derrota, no definitiva, de Andrés Manuel López Obrador y de todos aquellos involucrados en su movimiento. La alegría no era por la victoria del proyecto apoyado sino por la derrota del contrario, aquel que se atrevio a cuestionar sus formas de pensar, la derrota de quienes pelearon la guerra que a todos correspondía.

Una vez más, como en el 2006, surgen las voces que piden respetar a las sacras ¨instituciones de la república¨, aquellas que, dicen, hemos construido entre todos y con mucho esfuerzo.  Piden unidad en torno a ellas, piden callar, piden dejar de críticar, de cuestionar, confunden unidad con unanimidad, con una visión unica, y vaya, qué contradicción, quien pide unidad, en el sentido de ellos, quiere establecer una verdad absoluta, reniega de la diversidad propiamente social.

Y así el escenario de 2006 se reedita, personajes distintos pero misma trama, imposición mediatica y crucifixión a quien se atreve a disentir. El ejercito de comunicadores se une en torno a una sola voz, la oficial, la que dice que todo se desarrollo en calma, la que ignora a más de 60 000 muertos, y dice que todo va bien.

Pensar que no habría conflicto post - electoral era pecar de inocencia. El proceso estuvo lleno de iregularidades avaladas, de manera implicta, por el silencio del IFE y la PGR, se intento ser imparcial ejerciendo la omisión descarada. Así un proceso viciado desde el inicio culmino en lo que todos sabemos, dando por ganador a un personaje patrocinado por los medios y las cupulas partidistas.

Felipe Calderón salió rapidamente a reconocer al supuesto ganador, se cumplia la alternancia, se consolidaba la democracia, se impuso el bipartidismo. Así quien ostenta el poder salió a convalidar al heredero ignorando los computos distritales pendientes. Y el ganador impuesto, desde hace más de tres años, dice que ejercera una presidencia democratica cuando llego impuesto y sin el aval de ella.

Se vienen tiempos oscuros, de agitación y nubarrones. Una vez más la legitimidad de un gobernante es puesta en duda, como es costumbre desde el fraude del 88, con la excepción de Fox, y se avecina un proceso de certificación mediatica de ella mientras en las calles hay molestia, hartazgo y desilusión.

sábado, 30 de junio de 2012

Apuntes de un PejeZombie

Las campañas han llegafo a su fin y mañana es el gran día. El domingo primero de Julio ha llegado y  junto con él la decisión de elegir al proximo presidente. Quienes me conocen por redes sociales, y aquellos que me han honrado con su presencia, saben que durante las canpañas tomé partido por el candidato de la coalición Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador.

Él es un humano, con sendos defectos, como todos. Los miedos en torno a su figura se han disipado, en gran parte gracias al anuncio anticipado de su gabinete, y es actualmente el mayor lider social del país.

A lo largo de las campañas intente, por todos lo medios, incidir en la intención de voto de todas las personas que tuvieron a bien escucharme. En algunos casos la convivencia fue dura, fuí llamado pejezombie, intolerante, muchas veces fui pendejeado y otras tantas ignorado. A pesar de los inconvenientes seguí adelante, firme en mis convicciones, difundiendo en el proyecto en el que creo.

La intolerancia y, una vez más, la polarización se hicieron presentes, ocuparon el lugar de honor en la sociedad mexicana. La televisión había hecho su trabajo, el candidato priísta fue presentado, desde el 2009, como el inobjetable ganador y todos aquellos que se atrevian a allanar su camino eran llamados violentos, traumados, pobres pendejos.

Iniciaron cuatro candidatos, 2 proyectos totalmente opuestos, y terminaron dos. Los restantes han convertido sus candidaturas en meros ejercisios testimoniales. AMLO y EPN se disputan la presidencia de México, país eminentemente presidencialista, y es que en ellos está el futuro del país, como nación, y de sus recursos naturales. Simpatizantes se efrentan en redes sociales, en las calles, a golpes a veces, el movimiento #YoSoy132 es intimidado, y no es para menos, la mesa está puesta, y es para dos.

La vida da revanchas, si podemos llamarlas así, esta vez el beneficiario del voto del miedo es la izquierda, en el 2006 lo fué FCH, y es que el temor al retorno de la presidencia imperial es enorme, ciudadanos de a pie, como intelectuales y cientificos, temen un retraso en las formas de la vida política nacional de más de 50 años. El que vota por AMLO, por voto útil, vota con el miedo en la mano, sabiendo que hay que evitar que regrese el autoritarismo cínico, aquel que acepta, y se vanagloria, de la represión efectuada.

Votar por Quadri, que sólo se presento a la elección para buscar mantener los privilegios económicos de Elba Esther, o por JVM es allanar el camino a un cambio y despejarlo al pasado. En momentos como los que corren se debe ser pragmático y votar por poner un alto a la debacle, votar por AMLO.

De ganar el PRI no habrá ganado su candidato, habremos perdido nosotros, los ciudadanos. Habremos perdido todos.

lunes, 18 de junio de 2012

La necesidad del pragmatismo



El diagnostico es unívoco, estamos mal y podemos estar aún peor. Son pocos quienes difieren de la posición general. Es necesario cambiar, poner un alto y repensar hacia donde vamos.  En momentos así, de emergencia e inestabilidad, es necesario e impostergable tomar partido, hay que dejar a un lado, siquiera por un momento, los intereses personales y someterlos a lo colectivo.

A 13 días de las elecciones del primero de Julio las opciones con posibilidades reales de ganar se han reducido a dos, el candidato priísta, Enrique Peña Nieto, y el tabasqueño, postulado por la coalición Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador. La candidata oficialista he terminado por desfondarse, lo corroboran las últimas encuestas que buscan darle una última bocanada de aire, que la coloque de nuevo en la pelea, a pesar de su grisura y el pesado lastre que representa el gobierno desastroso de Felipe Calderón, a pesar de que ella diga ser ¨diferente¨.

Ambos candidatos son criticables, con defectos y virtudes, pero lo que ellos representan, o dicen representar, es totalmente distinto, el uno del otro. El priísta es joven, algunos dicen que es apuesto, guapo, con un carisma sin par, pero su partido representa el lado más oscuro del autoritarismo de antaño, de la represión a jóvenes y campesinos, basta recordar Acteal, Aguas Blancas, la matanza del Jueves de Corpus del 71, el llamado halconazo, y la del 68, en la plaza de la tres culturas de Tlatelolco, todas ellas representan un pasado doloroso. 

Podría argumentar que proviene de un nuevo PRI, que es la redención del partido ante la sociedad, a la que nunca ha pedido perdón por lo sucedido, pero su actuación como gobernador dejo ver que para él, la violencia es un método valido, por encima incluso, de la negociación y el concilio. Que los abusos cometidos en Atenco, 47 mujeres violadas y dos jóvenes muertos, por decir lo menos, son simples errores por los que nadie ha sido castigado, ni los autores materiales y mucho menos los intelectuales, los que se encargaron de dar la orden.

Por otro lado está el tabasqueño, el que, como él dice, está aflojado en terraceria, el más viejo de los cuatro candidatos, de 58 años ya. El ex - priísta propone un ¨cambio verdadero¨, uno que fomente el crecimiento económico y que ataque a la corrupción, cáncer lacerante para el país, erradicarla, como se barre las escaleras, de arriba para abajo, porque él sí tiene, calidad moral para hacerlo.

Hace doce años, los priístas de base, y los de la cupula también, votaron para evitar que AMLO llegase a la presidencia, en la actualidad los panistas, junto con los indecisos, tienen en sus manos la decisión de optar por una regresión en el tiempo y en las ideas ó dar la oportunidad a un proyecto nuevo. 

Así, el pragmatismo se posiciona en el centro del debate, México y sus ciudadanos tienen que ponderar, de ganar EPN habría continuidad, paliativos a corto plazo, de esos que encubren los síntomas pero que no matan la enfermedad, y la segura impunidad para personajes ampliamente cuestionados, como Moreira, Marín y Ulises Ruiz, se daría carta blanca, de manera implícita, al saqueo de los recursos del país, a la complicidad entre política y crimen. 

El otro propone atacar, las que él cree, las causas del delito, la pobreza y la falta de oportunidades. Brindar apoyos a quienes menos ganan, y que esto no se vea como un regalo, sino como una inversión para evitar la violencia. Promover la educación, brindar empleo a los jóvenes, ir a por ellos antes de que otros lo hagan.


Uno y otro representan cosas distintas, un camino ya andado, y otro nuevo, desconocido, pero no por eso peligroso y dañino. Apostar por un cambio, por poner un alto, es una necesidad imperante, impostergable y necesaria. No es momento de voltear atrás y añorar glorias deslucidas sino de avanzar, todos juntos, como nación, a un mejor puerto.


El país no aguanta más la desigualdad e inseguridad galopante, basta caminar por las calles de Acapulco, Monterrey y demás ciudades azotadas por la violencia, hay que repensar a México. Se necesita pensar que México, como nación, como colectivo, está en al borde del abismo, hay que poner un alto y, creo yo, apostar por un camino del todo nuevo.










En situaciones de emergencia, como la actual, es indispensable tomar partido. No se puede permanecer ¨apático¨, tampoco es deseable, que en busca de una postura ¨objetiva¨ se evite el involucramiento, la toma de posición.

La emergencia nacional es profunda, cada día se incrusta en la realidad de cada uno de nosotros, es imposible cerrar los ojos. Las noticias llegan a diario, de todas partes, la violencia refuerza sus posiciones en los estados, la muerte campea a plenitud.

El poeta Javier Sicilia había dicho que estas serían las elecciones de la ignominia, que tendríamos que elegir por cual cartel votar, era la unidad política nacional una necesidad impostergable, pero ésta se vio derrotada por la época electoral, por sus lógicas y su propaganda apabullante.

Todos los candidatos han fijado sus posiciones frente al conflicto, una ofrece continuidad en la guerra fallida, el otro ofrece importar espejitos ya rallados, uno más promete más mano dura y privatización de todo lo público para que el último, el más viejo de todos, ofrezca atender las causas del delito.

No sé cuál sea la solución definitiva para dicho problema pero es apabullante la ola de dolor que se despliga a lo largo del país, si bien todos los candidatos plantean acabar con el problema, los métodos son diferentes, por ende, las consecuencias.

Entonces, ¿Por qué no probar un nuevo enfoque?

jueves, 14 de junio de 2012

Avalar con el silencio.


No votar es elegir el silencio. Significa convalidar, en los hechos, el pasado, decir que en realidad, no fue tan malo y que queremos regresar a él; por mas sombrío y doloroso que haya sido.

 Es dar un cheque en blanco a los políticos, reconocer que estamos mal; sí, pero no tanto como para buscar un cambio. Decirles que pueden seguir actuando con plena impunidad porque, aun que la ciudadanía sepa,  lo tolera. 

 Votar en blanco es reconocer que como ciudadanos hemos perdido ante el dinero y la televisión, es ceder en la toma de decisiones a los poderes fácticos, esos que sí participan, que sí toman partido y que nada dejan al azar. 

 No votar es convalidar con la ausencia. Es dejar solos a quienes piden justicia. Es tolerar, implícitamente, las matanzas de Acteal, Aguas Blancas, el 68 y el Halconazo del jueves de Corpus.  Es decir que la reedición del pasado nos gusta, que ni Atenco, los nueve periodistas asesinados en Veracruz en lo que va del año o lo sucedido en la Guarderia ABC son suficientes para asumir la responsabilidad conjunta de poner un alto y buscar justicia. 

 No votar es brindar impunidad, a través de Enrique Peña Nieto, puntero en la mayoría de las encuestas, a Mario Marín, Ulises Ruiz, Humberto Moreira y demás responsables de la desgracia nacional, culpables tanto intelectuales como materiales.

miércoles, 13 de junio de 2012

Mister redacción.


La vida nos va poniendo en nuestro lugar con el paso del tiempo. Antes pensaba en ser escritor, de esos que con cada nuevo libro inventan un mundo, que crean vidas y amores con el avanzar de la pluma, pase unos años creyendo que era posible hacerlo pero hoy, ya no lo creo.

No sé por qué tengo esa tendencia a escribir en verso, no me gusta, no es práctica. No sé de qué puede servir terminar con rima cada oración o párrafo de una novela. Y tampoco quiero ¨explorar¨ el resultado de intentarlo, soy conservador, no me gusta lo moderno.

Desde que entre a estudiar Sociología mi capacidad de expresarme ha disminuido, antes tenia la audacia de escribir unos intentos de cuento corto, una o dos cuartillas, no más, hoy ya ni siquiera sé como iniciar. Mi ¨claridad explicativa¨ ha aumentado en detrimento de mi creatividad, ahora puedo explicar autores sin mucho problema, resulta que tengo talento para esos ensayos de corte académico en los que uno explica los pensamientos de los demás. Lo malo es que el público interesado en eso es poco y bueno, no los culpo, a veces es un poco aburrido pero sólo un poquito.

Abro el blog y no puedo, me vienen a la cabeza ideas pero no son para cuentos, mucho menos para novelas, son de ¨columnas¨ periodísticas , sobre política, de lo único que puedo hablar sin quedarme pasmado, en blanco. Pero ni en eso tengo éxito, si las leen, no pasa nada, ni un comentario. No sé si son buenas o malas, no sé si son, si existen, porque no provocan una respuesta el lector, simplemente están, ni para bien, ni para mal.

Y así es la vida de un intento de escritor, al que nadie lee, que no provoca nada y ese es el máximo fracaso, porque ni artista, escritor, ni mucho menos periodista, si bien me va seré un buen ensayista, de eso que cuando ya son viejos les llaman ¨intelectual¨;  que entienden a la perfección a los demás, de esos que hablan de Kant, Dilthey, Schleiermacher, y demás. 

Lo intente pero no puedo y si en algo creo es en saber reconocer la derrota, si es que el fracaso amerita ese nombre, porque por más que intento nadie se esfuerza, siquiera, en detenerme.

lunes, 4 de junio de 2012

Dos veces Milenio y una La Jornada


Después de un periodo de diversión es necesario volver a la realidad, por más dura y enfermiza que ésta sea. Se tiene que bajar de la nube para volver a pisar la tierra.

El fin de semana fue provechoso, comida que puso un alto a la monotonía culinaria, nuevos sabores y texturas que, a través de la lengua, te hacen saber que aún estás vivo, que aún puedes sentir cosas nuevas a pesar de la edad.
Salir a comprar el periódico en lunes es un derecho que raya en obligación, es menester hacerlo. Y así lo hice, me levante temprano y salí en busca de él, tome camino al quiosco de siempre pero estaba cerrado, ahora que recuerdo, en los ` últimos días no lo he visto abierto.

Tuve que ir al Sanborns cercano, entre y fuí directo a la zona de libros y revistas, me acerque al mueble, cogí La Jornada y me enfile a la caja para pagar. Delante de mi, formado también, estaba un señor trajeado, no tan mayor, tal vez rebasaba los treintas, con un ejemplar de Milenio Diario, luego estaba yo y tras de mi se apostó otro señor, este rozaba los cincuenta años, con otro ejemplar de Milenio. Menuda imagen dibujábamos los tres.
Cuando el primer señor y yo hicimos conciencia de tal situación decidimos mostrar las armas, ambos pusimos las respectivas fuentes de información sobre el mostrador de perfumería, buscando que cada una quedara a la vista del otro, encabezado contra encabezado, esgrimiendo un leve sonrisa.
Las diferencias eran obvias, tanto en el encabezado como entre nosotros, empresario exitoso contra comunista trasnochado, la consumación de un proyecto contra uno en pleno desarrollo, dos formas de ver la realidad. Dos formas de pensar a México.
La cajera nos cobro y ambos tomamos caminos diferentes, él a la cafetería, yo a mi casa a preparar el desayuno, durante el encuentro nadie hablo, todas las miradas eran de reojo, el contacto sólo fue informativo, una breve pugna de maneras de concebir al país, dos grupos sociales confrontados en una disputa de plumas y enfoques.
Ambos nos fuimos con el pecho inflado, como vencedores de la pugna silenciosa, esperando haber mostrado al otro cuán equivocado esta, esperando haber influido un poquito, mostrando al otro la unívoca verdad de nuestra realidad, la que compartimos, los dos, como mexicanos.



jueves, 26 de abril de 2012


Quién soy yo?

Cómo puedo saber que lo que veo es cierto?, Cómo saber que en lo que creo todavía es correcto?

Debemos creer aun cuando sea un acto irracional?

Ya no quiero saber, me siento mal. Quiero seguir creyendo que sí se puede, que no es inútil luchar, que a alguien le importa lo que tengo que decir.

Por qué a nadie le importa? por qué?

Acaso soy yo quien está mal? ya no sé qué creer, no se si sea bueno creer.

Tal vez sea bueno no pensar. Tengo miedo.

Acaso estoy mal yo? De verdad, diganme.

Alguien, quien sea, hableme, digame, quiero escucharlo.


martes, 24 de abril de 2012

Para documentar nuestro optimismo.



Hay cosas que sólo el paso del tiempo nos permiten entender, la experiencia es el único medio para comprenderlas. Cuando era más pequeño leía con cierta indiferencia la sección Por mi madre bohemios, del maestro Carlos Monsivais que aparecía en la revista Proceso.

Leia con extrañeza esa selección de frases, acompañadas siempre de un comentario irónico de Monsivais, por demás chuscas y lamentables de los políticos mexicanos, me parecía que si bien no merecían aplausos tampoco ameritaban ser publicadas en dicho medio. Dentro de Por mi madre bohemios estaba Para documentar nuestro optimismo, la selección de la selección, que al leerla uno esbozaba una leve sonrisa y no de beneplácito sino que ante aquello, no quedaba más que sonreír de la pena.

Leyendo por la mañana el periódico La Jornada, mala costumbre heredada por mi madre, sentí que comprendía por vez primera, y a plenitud, el espíritu de Por mi madre bohemios. La columna de Pedro Miguel (aquí: http://www.jornada.unam.mx/2012/04/24/opinion/022a1mun ) hablaba de como el gobierno de Calderon había ido desmantelando y cediendo la soberanía en materia de impartición de justicia al vecino del norte. Ciertamente nunca había pensado que el proceso de impartición de justicia pudiera ser comprendido como parte de la soberanía de cualquier estado moderno.

Por si fuera poco, y no sin falta de argumentos, el autor pinta un panorama poco alentador en la materia. De ganar Enrique Peña Nieto las proximas elecciones presidenciales, el proceso de desmantelamiento del Estado mexicano, iniciado por Miguel de la Madrid en 1982, estará lejos de detenerse sino que continuara su profundización. Cediendo cada vez más esferas estratégicas a la iniciativa privada, Pemex como el principal articulo de remate del estado mexicano al gran capital extranjero, aunado al hecho de la perdida de soberanía no sólo en materia de justicia, sino también en la materia del auto gobierno de mexicanos para mexicanos. Dicen los clásicos que país que no es capaz de dictarse sus propias leyes no es soberano.

El próximo proceso electoral, tal vez como ningún otro, merece el epíteto de disyuntiva. Estará en juego no sólo el ocupante del ejecutivo federal sino el futuro del Estado mexicano y sus instituciones. Los mexicanos tenemos la decisión de continuar con el modelo, a riesgo de convertir al Estado mexicano en una mera gerencia del extranjero para los asuntos endémicos, o bien, poner un alto y repensar qué México queremos a futuro.

El panorama dibuja un andar sinuoso, un ascenso escarpado. De continuar así y si EPN se alza con la victoria el país, o lo poco que nos queda de él, se diluirá en nuestras manos. No queda más que, citando a Calderón, ser irracionales y mantener la esperanza de que la tendencia no se cumpla. 

Mientras no nos queda más que continuar con el acto tortuoso de continuar leyendo los periódicos para seguir documentando nuestro optimismo.


miércoles, 18 de abril de 2012

Vas a quedar loco.

Vas a quedar loco, me decían.

Debo reconocer que me lo dijeron, sobre advertencia no hay engaño.

Siento que la realidad me traga, no puedo evitarlo, siento nervios, no sé qué pensar. Ya no quiero.

Estoy estresado, mi quijada está tensa.

Estudio sociología, busco respuestas pero sólo encuentro nuevas preguntas.

No me gusta leer teoría, prefiero la historia, de México sobretodo. Quiero aprehender la realidad, sí, con H.

Quisiera evitar la debacle, si llega, me sentiré responsable de ella, no quiero.

Leo tanto como puedo los periódicos, sobretodo La Jornada, he empezado a leer un poco Milenio pero me confunde, no sé qué pensar.

Quisiera no hacerlo, entregarme a lo sensible, no pensar, eso me provoca miedo, inseguridad a futuro.

Me gusta la historia porque es algo que ya pasó , lo puedo manejar, controlar, eso siento. Quiero cambiar el mundo, hacerlo más justo.

Dicen que la victoria de EPN es inevitable, otros dicen que lo anterior es una treta para hacernos pensar que es inevitable. No lo sé pero espero que no gane, si lo hace, me sentiré culpable. Impotente.

No puedo entender como nos pueden manipular unos cuantos para decirnos que pensar.  ¿Por qué yo no puedo hacerlo?.

Ya no tomare tanto café.

Creo que es por eso la especialización, abordar la realidad, mejor dicho, intentarlo, es imposible.

Sí, estudio sociología.

Siento como la venda se cae, poco a poco, pero me enceguece una luz, la razón, tal vez. Pero como dice Saramago, ceguera blanca o ceguera negra, es igual, no hay diferencia. Estás ciego.

domingo, 15 de abril de 2012

Tenemos que hablar.

Tenemos que hablar, ya no podemos postergarlo, más, aún más.

Ya no podemos ser indiferentes, la realidad nos engulle sin darnos cuenta, casi en la indiferencia. Tenemos que hablar de lo que nadie ve, de lo que nadie escucha, hay que ver al otro, ver a los demás. Decir lo indecible, darle voz a los invisibles.

Creo que la situación ya no es tolerable, la depresión ya es profunda. No podemos ocultarlo más, las manifestaciones de la enfermedad se agravan.

La política ya no sirve a la población, ahora se postra ante la economía, sin oponer resistencia, sin pedir nada a cambio. Se sacrifican paises, sociedades ante el nuevo Dios económico. Es impresionante ver.

Tenemos que hablar de lo indecible, ya no alcanzamos a dimensionar lo que pasa a nuestro lado, todo va, todo regresa, todo sin pedir permiso a la razón. Tenemos que poner al servicio de lo humano lo político y lo económico.

Tenemos deudas que pagar, no sólo al FMI y al BM, sino a los pueblos indigenas, a los origenes de nuestro país, tenemos que reinvindicar, voltear la mirada a lo recondito, allá donde no llega la luz del canal de las estrellas.

Hay que ser incluyentes, no más segregaciones entre iguales, poner el centro al otro, descomponer la unidad en dos, pensar en plural para actuar por los demás, construir un nosotros. En el país se avecina un nuevo ciclo de eleeciones, tenemos que tomar partido, como dijo Sabina, no dejar la política en manos de los políticos, es demasiado importante.

Empezemos hablando, comprometiendonos, en cada espacio a buscar la unidad para buscar equilibrios y balances, no sólo económicos, sino de justicia social.

Sostengo que no tenemos idea de lo que está en juego en la elección, comenzemos a hablar de ella.

domingo, 18 de marzo de 2012

Buscando justificar.

Dice Elena Poniatowska que ella considera como un trabajo barrer, limpiar los pisos, construir, arreglar un auto, hacer de comer, dar clases, escribir pero la política, pues, de eso no está segura de que sea un trabajo pero, ¿será un trabajo escribir sobre política? ¿Acaso, sirve de algo?. 

El autor de este sencillo texto se ha enfrentado a este y a muchos dilemas más con relación a la pregunta anteriormente planteada pero, vamos, ¿sirve de algo escribir de algo? 

Muchas veces la opinión que se pueda vertir sobre tal o cual tema es, la mayoría de las veces, ignorada, se piensa que esto no ayuda en nada a la solución de los problemas o como dicen algunos, que criticamos por envidia o porque no tenemos otra cosa que hacer, puede que tengan razón pero, en mi caso, no lo creo así. 

Cierto día escuche a Lorenzo Meyer, profesor emérito del Colmex, en una mesa de análisis con la periodista Carmen Aristegui decir que los intelectuales, académicos y prospectos de ambos que tenían dos opciones al escribir, para el pueblo o para el poder. En mi caso, para bien o para mal, decidí escribir para mi gente, diseminar lo que voy aprendiendo. Con la pluma se busca combatir la desinformación, brindar más información. 

Si alguien escribe buscando dar su opinión o difundiendo la teoría clásica de política y sociología no es porque considere que esto le brinde una posición por encima de los demás sino que el fin que se persigue es la difusión y el contribuir al análisis de las circunstancias, dar elementos para una reflexión informada y profunda. Se busca difundir, socializar el conocimiento, no sé si el término pueda ser aplicado de este modo y a esta escala, para que no se quede en las solamente aulas. 

Todo estudiante, sobretodo aquel proveniente de las universidades públicas, tiene un deber moral para con la sociedad. Se debe ejercer un dialogo constante y es que será en la misma sociedad donde más adelante, sin importar la carrera que se haya estudiado, se desempeñara profesionalmente. 

Es pues, para mí, el escribir en este blog y difundir el conocimiento aprendido un ejercicio de constante dialogo en el que busco retribuir todo lo que la sociedad me ha brindado, la posibilidad de estudiar, lo más importante. 

Es mi manera de dar gracias y rendir cuentas. 

sábado, 17 de marzo de 2012

México es y será liberal.


Quien haga un análisis profundo de la historia política de México desde su emancipación de España llegara a la conclusión ineludible de que el nuestro ha sido siempre un país con preferencia por el liberalismo. Los gobiernos más representativos de nuestra historia han estado siempre marcados por la filosofía liberal, el de Juárez en el ámbito político, el de Díaz en el económico. 

No es este el espacio para una discusión de los principios que definen a la filosofía política del liberalismo, como aquel que señala que la propiedad privada es un derecho previo a la formación del cuerpo social, pero sí es necesario acotar que no hay un sólo liberalismo sino que el concepto está lleno de matices y que a su vez, podríamos dividirlo en dos grandes apartados, el político y el económico. 

A lo largo de nuestra historia y a pesar de los esfuerzos que intentaron instaurar el socialismo en México, el liberalismo siempre ha sido el dominante y las próximas elecciones para presidente no serán la excepción. Todos los candidatos son liberales pero, a su vez, hay diferencias entre ellos. Podríamos agrupar en el mismo sector a Vázquez Mota, Peña Nieto y Gabriel Quadri y en otro a Andrés Manuel López Obrador. 

El primero a pesar de su lógica discursiva en pro de las clases medias y los trabajadores en realidad toda su plataforma política y económica es corte neo liberal, instaurado en México desde 1982 en el gobierno de De la Madrid, haciendo énfasis en lo económico. El candidato del PRI, Peña Nieto, tiene en su agenda hacer efectivo el gravamen del IVA a alimentos y medicinas (Aquí la nota: http://www.jornada.unam.mx/2012/03/17/politica/010n1pol ), en el mismo tenor Gabriel Quadri propone la eliminación de subsidios en los combustibles. La abanderada del PAN ha expresado su admiración por el manejo de económico durante la dictadura pinochetista en Chile (Aquí una foto del artículo: http://i.imgur.com/hjs1L.jpg ). Como podemos ver, todos los anteriores candidatos propugnan por un liberalismo de corte económico y no político. 

Al proponer grabar los alimentos y medicinas con el IVA y el querer quitar los subsidios a los combustibles se elimina el principio de tributación progresiva, instaurado durante el gobierno de Calles con la reforma hacendaria conducida por el ingeniero Alberto Pani, que grava el consumo según el ingreso, no todos los sectores poblacionales ganan lo mismo, el gravar el consumo se inhibe el mismo, lo que se busca es favorecer el ambito productivo de la economía. Se pasar estar reformas bien podran seguir con quitar el subsido al Metro de la Ciudad de México, por poner un ejemplo. 

El otro candidato es el más difícil de analizar, se le acusa de comunista, populista, demagógico, viejo y demás. Empezaremos diciendo que no es comunista, su base es netamente liberal, antítesis del comunismo y del marxismo. Puede que sea populista pero eso no es necesariamente malo, en los últimos tiempos la connotación del termino populista ha tenido a aludir regímenes políticos que descuidan la economía ya que benefician con programas asistenciales y subsidios a los desposeídos, creo que si es malo o bueno, depende de que se busque, si apoyar a la mayoría poblacional o sacrificarla por tener unan finanzas ¨sanas¨. 

AMLO es un persona de 56 años, liberal en su filosofía política pero que cree que el Estado debe intervenir en la economía, que no cree en el libre mercado y la autorregulación de éste, y esto no significa que buscara expropiar empresas o a personas físicas de sus posesiones. Busca fomentar el desarrollo económico con la competencia, acabar con los privilegios. 

En conclusión, podríamos decir que no importa quien gane las próximas elecciones, México seguirá siendo liberal pero las diferencias entre los dos candidatos sí son sensibles, no todos encarnan lo mismo y sus programas de gobierno llevaran al país por derroteros distintos, toca a los electores elegir que quieren para los próximos 6 años, un ajuste o la profundización del modelo imperante.

viernes, 3 de febrero de 2012

Declaración de principios.

El que escribe se asume como un revolucionario, no tiene un fusil al hombro, tampoco anda en la guerrilla, mucho menos es cubano, es, tan solo, un joven.

Un joven que busca un cambio en la sociedad y que ha decidido consagrar su vida a tan noble objetivo y, ¿cómo lo hara?, escribiendo.

Puede que suene tonto, inutil y esteril pero eso ha decidido él, escribir, y es que, él no piensa que con armas y bombazos se vaya a lograr la revolución, no, hoy ya no. La dominación ha cambiado, ya no es solo militar, laboral, cultural y economica sino también, ideologica, la más dificil de vencer. ¿Por qué? porque las cadenas no se ven pero ahí están, porque es la más dificil de romper.

Y así, de esta manera cobarde y en apariencia, metafisica, es que busco romper con el cerco, difundiendo ideas, luchando en la mente de todos para ganar más corazones y mentes para la disidencia.  Traficando con ideas y argumentos, mi arma es la pluma.

Ofresco nuevas ideas para pensar, vendo mundos posibles y distintos, esa es mi oferta. Seduzco mentes hambrientas de nuevas ideas y una platica placentera. Joven escritor que busca contrastar, doblegar.

Aquí está joven que quiere y cree poder cambiar el mundo cuando la razón, maldita sea ella, le dice que no.

miércoles, 25 de enero de 2012

Dejen rodar el balón

¿Hay política en el deporte? ¿Se puede, através de goles, clavados, golpes y saltos transmitir ideas poíticas? No lo sé, algunos dicen que sí, otros que no.

El cuestionamiento nace algunos clásicos atras, ese día, todo se detiene en muchas vidas alrededor del mundo y es que el sentir simpatia por el Barcelona o Real Madrid no nos hace ciudadanos españoles, tampoco nos reditua algo, mucho menos nos convierte en franquistas o separatistas. Por lo menos en mi opinión, no.

Si el Barcelona es emblema de la resistencia catalán contra la corona española, si es, por así decirlo, la izquierda dentro del futbol es algo que a mi no me interesa, por lo menos en el momento del partido. Si el Madrid es heredero directo del franquismo, si la maxima estrella en su historia, Alfredo Di Stefano, natural argentino, llego al Madrid por intercesión directa de Franco para así evitar que llegara al Barcelona, tampoco me interesa. Si Mariano Rajoy, actual presidente español de derecha, es dueño de acciones del Madrid, no me importa.

En el momento del partido sólo me interesa el balón, no me importa más que ver la magia que algunos pueden hacer con los pies, no me interesa si apoyo a un equipo que en sus porras están incrustados grupos neo franquistas o si el Barcelona habla catalán y no castellano. En ese momento sólo quiero gozar. Soñar.

Y así, como Freddie Mercury que pedia no contaminar la música con política, yo pido que dejen a un lado sus filiaciones políticas cuando rueda el balón, son 90 minutos, terminando, hablamos.